El color no es una opinión: es química y luz
Las cejas que se vuelven grises, los labios que quedan morados, el "castaño" que curó naranja. Ninguno de esos resultados es mala suerte: son errores de teoría del color.
El pigmento que eliges no es el color que la clienta va a tener. Entre el frasco y el resultado hay tres filtros: la piel (que es translúcida y tiene su propio tono), el proceso de curado (que aclara y enfría) y el tiempo (que oxida y degrada). Si no calculas esos tres filtros, el color final te sorprende — y nunca para bien.
Lo que vas a aprender en este módulo
- Círculo cromático, temperatura y complementarios aplicados a la piel
- Cómo la piel filtra y transforma el pigmento
- Pigmentos orgánicos e inorgánicos: qué son y cómo curan
- Neutralizar y corregir: la matemática de los correctores
- Elegir el pigmento correcto según fototipo, subtono y cabello
Una idea para llevarte
Elige siempre el pigmento pensando en cómo se verá dentro de seis semanas, no en cómo se ve en el frasco.
Vamos al círculo cromático.